“Nosotros los adultos, somos una gota de alivio, un hilo de vida, una luz de esperanza en un mundo lleno de sufrimiento, de odio, egoismo, para aqellos ninos que nos necesitan”, es el mensaje de Rodolfo Rodriguez, un filantropo que por mucho tiempo ha brindado su mano a niños desprotegidos de diferentes países.
Sin ser un hombre adinerado, desde hace algunos años,
el Sr. Rodríguez, se ha hecho cargo de la manutención
de niños y personas con características especiales
y que según su concepto, no se requiere invertir mucho
dinero para hacer feliz a una persona, “solo se necesita
tocar nuestro corazón para servir a los demás”,
añade.
